domingo, 14 de julio de 2013

Capítulo 4. Algo que no me esperaba.

Son las once menos cuarto casi, recuerdo que el año pasado la inauguración de las fiestas comenzó a las once. Pero de casa de Jane a la playa se tarda algo menos de diez minutos, así que vamos bien de tiempo.
Jane decidió ponerse un vestido blanco de palabra de honor que se abría en torno a la cadera, y unos tacones negros. Su vestido es algo más corto que el mío y lleva la espalda descubierta. Su pelo castaño le cae por los hombros, la verdad es que está guapísima también.
Caminamos hacia la playa, y vemos que hay muchos más jóvenes que se dirigen allí.
Al llegar, ya hay gente hablando y riendo, hay mucha más gente que el año pasado.
Son las once y comienza la fiesta, hay un pequeño escenario y música, a los que van llegando se les va colocando un collar hawaiano y se les ofrece bebidas. Jane me mira y me sonríe, y pronto está ella también bailando.
Cierro los ojos, y pienso. Estoy allí, en la playa, con mi amiga Jane. Es una fiesta y todo el mundo se divierte. ¿Por qué yo no? Tengo que disfrutar, esta vez será diferente.
Me decido a bailar y Jane ríe aún más, esta vez conmigo. Lo estamos pasando increíblemente bien.
Media hora más tarde, nos acercamos a una de las mesas donde se encuentran las bebidas, y veo a un chico que me suena de haberlo visto en alguna ocasión. Oh mierda.
-Jane, ¿ese es Jack?
-¿Jack? Él tenía el pelo corto y...¡Oh madre mía, es Jack!
Ahí estaba él, con su grupo de amigos, sonriendo, tan tranquilo como lo recordaba. Se había dejado el pelo largo, ahora llevaba la melena algo más abajo de sus hombros. Había cambiado. Su cara estaba más marcada, había crecido algo más y estaba un poco más moreno. Pero seguía igual de atractivo, incluso me arriesgo a decir que ahora está mejor.
Nos miró. Y se quedó mirándonos un rato. Entonces, pareció recordarnos y nos sonrió, aún más de lo que ya estaba sonriendo.
-Kat, ¡se está acercando!
Jane está emocionadísima, y mi corazón late con fuerza.
-Ey, ¡cuánto tiempo! -Nos dice Jack.
-Hola Jack -Dice Jane, entusiasmada. No lo duda ni un momento y le abraza, con ganas.
-Hola- Le digo yo, y me limito a darle dos besos en el cachete.
-Jane, Katniss. No habéis cambiado mucho, seguís igual de guapas las dos.
Jack nos sonríe y nosotras a él también. Pero entonces, él se vuelve hacia mí y me mira, durante un rato. Yo me siento incómoda y Jane no sabe lo que ocurre, hasta que él me dice:
-Guau. Estás increíble hoy. Igual que lo estabas la noche en la que te besé. Te he echado de menos, Katniss.

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