miércoles, 7 de agosto de 2013

Capítulo 16. Aún no hay nada claro.

10:32am.
Abro los ojos y bostezo. ''Qué sue

ño tengo''
Voy al cuarto de baño y me lavo la cara. Tengo el pelo lleno de nudos y despeinado y no puedo evitar reírme de mi aspecto. Sin embargo no me entretengo más frente al espejo y decido darme una ducha rápida. Cuando termino, me visto con unos pantalones de chándal para estar por casa y una camiseta ancha de manga corta, me calzo con unos calcetines y me seco un poco el pelo.
Voy a mi habitación y hago la cama. Recojo un poco, ''vaya, qué desordenado estaba mi cuarto'', y enciendo el móvil.
El primer mensaje que leo es de Jane.
''BUEEEEEENOS DÍAS KATNISS,tienes que contarme cómo te fue ayer, qué pasó, con detalles, TODO. Llámame cuando puedas, un beso!!''
El segundo de Jack. Mierda, Jack.
''Hola Katniss, bueno yo...quería decirte que la semana que viene me voy a vivir a Ohio...por si aún quieres verme antes de que me vaya. Bueno, adiós''
¿QUÉ? Oh no. Me había olvidado de contestarle el mensaje que me había mandado hace...unos dos o tres días por lo menos, y ahora me dice que se va. ''Muy bien Katniss, él interesado por ti y tú pasando de él mientras te besas con otro''. Y lo cierto es que yo también siento algo por él.
Así que opto por contestarle a él primero.
''Siento mucho no haberte contestado antes, he estado líada...'' ''Sí, con otro tío'' pienso. ''Dime que es mentira eso de que te vas a Ohio. ¿Te parece bien si quedamos esta tarde? Un abrazo, Jack''
No puedo creer que haya hecho esto. ''¿HE QUEDADO CON JACK?'' 
Mi cabeza me da vueltas pero decido olvidarme para no arrepentirme de lo que acabo de hacer. Llamo a Jane y le cuento todo lo que pasa. 
Jane se queda alucinando, y está emocionada. Pero me ha dado buenos consejos.
Me tumbo en la cama y me pongo a pensar en todo lo que me ha dicho.
''Ten cuidado, no conoces a Lucas, y tampoco a Jack''.
''Deberías de ir más despacio con Lucas''.
''Conoce a los dos, y averigua quién es el mejor para ti''.
Pero no puedo conocer a los dos, porque Jack se va la semana que viene. 
Hundo mi cabeza en la almohada y de nuevo mi subconsciente me habla y me dice: ¿No crees que deberías de decirle la verdad también a ellos dos?

domingo, 4 de agosto de 2013

Sombras.

Camino y siento que hay alguien detrás. Hay alguien observándome de lejos, de cerca, no sé.
Hablo y nadie me escucha (o lo hace para reírse).
 Alguien me extiende la mano. ''Para quitármela en el último momento''.
 Una sombra me sonríe. ''Para que me confíe y luego me haga caer''.
''Te lo prometo'' es la mentira más grande que me han dicho en mi vida.
Y es que uno no puede confiar en nadie demasiado pronto, pero cuando alguien en quien ya confías te falla, ¿cómo saber en quién confiar? ¿cómo saber cuál es el momento en el que uno debe de arriesgarse a agarrar su mano?
''No lo sé, no puedo saberlo''.
Esas personas están un día y al siguiente se van sin dejar rastro.
Y es por eso por lo que yo a todas esas personas las llamo sombras.

sábado, 3 de agosto de 2013

Capítulo 15. Un comienzo.

-No trates de mentirme Katniss. Porque, dime -se coloca detrás mío y me rodea la cintura con sus brazos- ¿de verdad no quieres que me quede?
Pronto me sentí mareada. Desde el contacto de su piel con la mía, desde que había dicho esas palabras, que por más que quisiera sabía que tenía razón, tenía el pulso acelerado. Me moría porque sus labios rozaran los míos.
No dije nada. Cerré los ojos para calmarme, para que se me pasara el mareo. Y él siguió ahí, quieto, abrazándome.
-Tienes razón. Quiero que te quedes. Pero no entiendo por qué. Desde que llegué no has hecho más que tratarme mal. Y aún así. -Me interrumpí.
-Y aún así deseas con todas tus ganas que este momento no se acabe. -Me dijo él, mirándome de una manera que no sabría describir.
Estuvimos unos segundos más mirándonos fijamente, sin decir nada, simplemente mirándonos. Y luego, ocurrió.
Sus labios estaban en los míos, no era un beso suave sino todo lo contrario. Y me volvió loca.
Antes de separarnos me volvió a besar de nuevo, esta vez de una forma más lenta y cariñosa.
Y caminamos, sin decirnos una sola palabra. Cómo odiaba eso, me hacía sentir importante para él y al momento me trataba como si yo no estuviera allí, como si él estuviera caminando solo.
Sin embargo, agradecí esos minutos de silencio, ya que pude pensar. ''A ver, Jack es un gran chico. Es cariñoso, me quiere, me cuida. Puedo confiar en él al igual que él en mí. Pero Lucas...me vuelve loca. Era más independiente, no podía confiar en él porque aún no le conocía, pero me atraía, me atraía bastante. Su forma de ser es odiosa y a la vez atractiva, aún no sé nada de él más que es perfecto''.
Llegamos a la playa. Entonces, él retomó la conversación que habíamos tenido antes de besarnos.
-Sé que te atraigo. Pero también sé que ya tienes a alguien.
-¿Cómo lo sabes? Es decir, no, no tengo a nadie.
-Se río-. Vamos, se te nota que estás preocupada por algo y ese algo solo puede ser que tengas a alguien ya.
Lo pensé detenidamente. Recordé que tenía un mensaje suyo que aún no había contestado. Eso significa, que no tengo nada con él, si me importara demasiado ya le habría contestado...pero sí, sí que me importaba.
''No, no, Katniss, no estás saliendo con él, no hay nada''.
-Lo hubo. Pero ya no hay nada. -Dije, seria.
-¿Estarías conmigo? -Me preguntó, directamente.
La pregunta me pilló desprevenida y no sabía qué contestar. Sin embargo, creo que contesté bastante bien a su pregunta.
-No te voy a negar que no me atraes. Me atraes muchísimo Lucas. Pero no te conozco, no sé nada de ti, no sé cómo eres ni qué intenciones tienes conmigo. Pero estoy dispuesta a averiguarlo.
-Si estás dispuesta, en todo momento tienes que saber que lo más probable es que yo no sea como el otro chico. Apuesto a que era el típico con el que salías siempre por ahí, el que te decía que te quería a todas horas, seguro que podías confiar en él y viceversa. Pero Katniss, yo no soy así. No confíes en mí, porque puede que te falle. No voy a estar siempre a tu lado porque amo la soledad. Pero eso no quiere decir que te quiera más o menos que él, o que no me importes. Yo no te perteneceré nunca al igual que tú no me pertenecerás. Pero haré todo lo que esté en mis manos por hacerte sonreír, me aseguraré de que estés bien y de que nadie te haga daño. De eso sí que puedes estar segura. Si estás dispuesta a eso, aquí comienza todo...
-...Entre tú y yo.-Le corté.





viernes, 2 de agosto de 2013

Capítulo 14. Indefensa.

Eran las seis ya, pero parecía mucho más tarde.
-Hola. 
Me di la vuelta sobresaltada. Ahí estaba Lucas, apoyado contra un muro de ladrillos, y con una expresión totalmente seria. ''Vaya, está guapísimo'', pienso. Llevaba una camisa a cuadros roja y morada, un pantalón vaquero negro en conjunto con sus zapatos. Su pelo estaba algo alborotado por el viento, y no me hizo falta acercarme a él para respirar su perfume. Olía genial.
-Hola. 
Se quedó mirándome unos segundos más, con la cabeza medio inclinada y el cuerpo apoyado en el muro, con los brazos cruzados. Parecía estar tan tranquilo...lo estaba. Y yo no sabía cómo disimular mi nerviosismo.
Unos instantes más tardes decide acercarse a mí, por fin. Fingí que no me importaba, pero me puse tensa en cuanto comenzó a dar pasos en dirección hacia mí.
No me dio dos besos, ni uno, nada. Su saludo se basó en decir 'hola' a varia distancia de mí. Ni siquiera me miró cuando llegó a mi lado, ni siquiera paró. Pasó por mi lado y continuó caminando, sin decir una sola palabra.
Me giré y me quedé mirándole, con una expresión de sorpresa. ''No me puedo creer que me esté haciendo esto, ¿pero de qué va?'' Y por supuesto, aquí comenzaron mis dudas, mi inseguridad. ¿Se supone que tengo que ir detrás de él, en serio? ''No, mejor me quedo aquí, así verá que no soy una arrastrada''. Pero él seguía caminando, a un ritmo muy lento, demasiado. Pronto supe que debía de seguirle.
Me coloqué a su lado y seguimos caminando. Durante cinco minutos aproximadamente ninguno habló. No sé en qué estaría pensando él, pero por mi mente pasaron miles de cosas. Estaba confusa por su comportamiento. Entonces él habló.
-Deja de sentirte insegura.
-¿Qué? ¡¿Pero qué dices?!
-Se te nota a kilómetros.
Me cabreé por haberme dicho eso. Sabía que tenía razón pero no entiendo por qué me lo suelta, y sigue tan tranquilo. No me conoce.
-¿Eres el mismo con el que me tropecé en el tranvía? Ese que me sonrió. Porque hoy te estás comportando como un verdadero idiota, ¿sabes? Si te molesto, si crees que soy insegura, si no te gusta mi forma de ser no me hubieras invitado ayer a dar una vuelta. 
-Increíble. Tengo que hacerte enfadar para que no te coman.
-Déjame en paz. -Fue lo único que se me ocurrió decir.
-¿Te dejo en paz, en serio? Es decir, ¿quieres que me vaya, ahora mismo, quieres quedarte aquí, en esta bonita avenida, sin mí?
-Sí.- Dije como una niña pequeña enfadada.
-Te importo, Katniss. 
-¡¿Qué?! Ni si quiera te conozco, ¿cómo me vas a importar, menos aún como me estás tratando?.-Estallé, y elevé la voz, realmente enfadada. Pero entonces, con un gesto brusco él me sujetó por el brazo, aunque el tacto fue suave. Se acercó a mí, tanto que cuando pronunció las siguientes palabras él había posado sus labios en mi oreja.
-Porque has venido. Y porque si no te importara, si realmente pensaras que soy un idiota, ya te hubieras ido.

martes, 30 de julio de 2013

Capítulo 13. Confusa, de nuevo.

Me levanto y abro la ventana. Está todo nublado, algo raro para vivir en un sitio turístico, pero con suerte en un par de horas despejará.
Enciendo el móvil, tengo dos mensajes. Uno de Jane, en el que decía:
Buenos días dormilona, espero que te hayas levantado con una gran sonrisa, porque hoy vas a ver ¡a Lucas! Llámame en cuanto te despiertes, un beso.
Y el otro mensaje...''Oh vaya, es de Jack''.
Hola Katniss. Hace ya varios días que no nos vemos, ni hablamos...Solo quería saber cómo estabas, y si te apetecería vernos un rato, cuando puedas. Bueno...estamos en contacto.
Leí y releí este último mensaje. Hoy me esperaba cualquier cosa que tuviera que ver con Lucas. Que me dejara plantada, que no pudiera ir, que me castigaran...Pero no había pensado en nada relacionado con Jack.
Pensaba contestarle, pero no ahora. Así que decidí llamar a Jane. No quería nada en especial, solo me deseó buena suerte para esta tarde.
Fui al baño y me pesé, como hacía normalmente. Mierda, volví a subir.
No tenía ganas de desayunar, pero sabía que papá y mamá me obligarían así que bajé a la cocina. No obstante solo me tomé una galleta acompañada de un jugo.
-Katniss, come algo más. -Me dijo mi madre.
-Luego.
Subo a mi habitación y me doy una ducha.
Las siguientes horas pasaron lentas, muy lentas. Tenía ganas de ver a Lucas, y no sé por qué, si no nos conocemos. Pero tampoco quería que llegara la hora, puesto que me pongo muy nerviosa y lo más probable es que hiciera el ridículo.
Llegó la hora de almorzar, aunque yo apenas comí. Y lo poco que comí volvió a salir de mi cuerpo así que.
16:00pm.
Abro la puerta del armario y comienzo a desordenar la ropa. ¡¿Qué me pongo?! ''Un vestido...no, muy arreglada, pensará que me importa demasiado. Un pantalón corto...no, no me gustan mucho mis piernas...ya sé. Ya sé. Este leggin azul y esa camisa blanca de botones.
Me doy una ducha, me visto, me plancho el pelo y me pinto, pero no demasiado.
17:28pm.
-¡Kaaaaatniss, baja a merendar!
''Mierda''. Bajo y meriendo. Subo a mi habitación y me siento extraña. Hace tiempo que dejé de hacerlo, prometí no hacerlo más. Pero no puedo contenerme. Una vez más, fallo a mi cuerpo.
Me lavo la boca, me pongo colonia y salgo.
Voy caminando nerviosa, ''¿cómo le saludo?'' ''¿Qué pensará de mí cuando me vea?''
Entonces salgo de mis pensamientos y me doy cuenta. Ya estoy aquí.
''Llegó la hora''.

viernes, 26 de julio de 2013

Capítulo 12. Lucas.

Esto sí que no me lo esperaba. Es ese chico tan guapo con el que me tropecé. Oh mierda, ¿y qué le digo?
-Esto...hola.
-¿Me recuerdas? -dice él.
-Sí, sí, eres el chico que me salvó de caerme -esbocé una sonrisa nerviosa.
Él se rió también.
-Eh...ella es Jane.
-Hola, encantada. -Dice Jane.
-Hola. -Le dirige una ligera sonrisa.
-Creo que aún no me he presentado, -dice él- me llamo Lucas.
-Yo...Katniss -digo nerviosa.
-¿Eres de por aquí? -me pregunta.
-Sí, ¿y tú?
-Soy de Holanda, pero vivo aquí hace siete años ya, a unos diez minutos en coche de aquí.
-Oh, vaya. Yo tengo familia allí también. Es un sitio muy bonito.
-Lo es. 
Hubieron un par de segundos en los que solo se escuchaban las olas chocar contra el rompeolas. Pero para mí fue una eternidad. Disimuladamente, lo miré. Estaba apoyado en una de las barandillas, mirando el mar, que a lo lejos era difícil distinguir entre el cielo, teñido de un azul oscuro de una noche de verano. La luna en medio del cielo, iluminaba el lado izquierdo de su rostro. Era tan bello. Su cuerpo era un monumento perfecto, no era demasiado musculoso pero sí que estaba marcado. Su espalda, ancha. Su cabello negro que terminaba a la altura de sus hombros, sus ojos castaños que parecían aún más claros aquella noche. Era hermoso.
-Bueno...-se da la vuelta y nos mira- creo que es hora de irme ya. Encantado, Jane.
-Igualmente. -Dice Jane, con una sonrisa, como siempre.
-Me alegra encontrarte de nuevo, -esta vez, me miraba a mí- ¿te parece si nos vemos mañana?
Me ruboricé.
-Oh, sí, claro.
-A las seis en la primera cafetería de la avenida, ¿te parece?
-Sí, a las seis. -Estaba tan nerviosa, que se me tensó la voz.
-Buenas noches, Katniss.
Tanto Jane como yo lo miramos fijamente hasta que bajó las escaleras y se ocultó entre la demás gente.
-¡Katniss, acabas de quedar con ese chico! Es guapísimo. -Me dice mi amiga, bastante emocionada.
-Sí...eh...guau. -Fue lo único que pude decir.
Estaba totalmente paralizada. Pensando en lo que acababa de ocurrir, sin casi darse cuenta. Pensando en Lucas. Pero...¿Y Jack?

martes, 23 de julio de 2013

Capítulo 11. Un encuentro inesperado.

Acabo de llegar a casa. Esta vez, no subo corriendo a mi habitación. Primero le echo un vistazo a la planta baja. La cocina, la sala, el pasillo, la habitación de mis padres...luego, subo. Sonrío. Solo han sido dos semanas, pero echaba de menos mi casa, bastante.
Entro en mi habitación y me tiro en la cama. A ella también la echaba de menos mucho. Faltan unos 10 minutos para las seis, que es cuando viene Jane. Decido darme una ducha rápida y cambiarme de ropa.
A las seis llega Jane, y me da un gran abrazo. ''Cuánto necesitaba esto'' pienso.
-¿Cómo te encuentras? -me dice Jane.
-Genial, ¿y tú?
-Bien también. Me alegro de que estés en casa ya.
-Y yo.
Me abraza de nuevo.
-¿Te apetece ir a dar una vuelta? -le digo.
-Guau, has salido con ganas del hospital, eh. Quién se lo iba a imaginar, tú diciéndome de salir. A mí.- Me mira y se ríe, y yo río con ella.
-Lo sé. Bueno, ¿quieres?
-Por supuesto.
Bajamos las escaleras y nos disponemos a salir. Una vez fuera, comenzamos a caminar por la acera, dejando atrás la urbanización para llegar a la avenida.
Aún teníamos cosas de las que hablar. ''Tengo que preguntarle cómo ha estado, por qué decidió irse, si fue porque no quería verme, o no quería vernos juntos a mí y a Jack''. Tengo que decirle que Jack me había visitado.
-Jane. ¿Por qué te fuiste? Es decir, sé que estabas enfadada pero...
-No me fui por ti. -Me cortó- Ni por Jack. Bueno, un poco sí. Pero la principal razón era que había discutido con mis padres.
-¿Por qué?
-Eso no importa, ya estoy aquí.
-Quiero saberlo.
-Mira...a mis padres no les hace mucha gracia que yo esté contigo...es decir, no, no es eso, -se apuró- simplemente creen que yo podría...
-Que podrías volverte como yo. Y nadie quiere una hija así.
-No digas eso Katniss. Ya les he dicho que yo voy a estar a tu lado, siempre. Y si ellos no están de acuerdo con mi decisión, no me importa. Ellos te quieren Kat. Se preocupan por ti. Pero también por mí.
-Lo entiendo.
Dejamos la conversación ahí. Acabo de salir del hospital y después de dos semanas es la primera vez que quedo con Jane. No quiero fastidiarla.
Caminamos por la avenida un buen rato, y al cabo de media hora o un poco más llegamos al final de la playa. Subimos las escaleras que van a dar a un puente, y terminan en un espacio desde donde se puede contemplar el mar. Al llegar, vimos una sombra que se apoyaba en  uno de los bordes. Parece que nos escuchó porque de pronto se vira y se nos queda mirando.
Lo reconocí al instante. Su pelo negro, medio largo, sus ojos castaños oscuros y redondos como platos, su cuerpo delgado y marcado, bastante más alto que yo. Es el chico con el que semanas atrás me había tropezado, en el tranvía.
Parce que él se acuerda de quién soy, porque poco tardó en esbozar una ligera sonrisa a un lado, y en decir:
-Nos volvemos a encontrar.


lunes, 22 de julio de 2013

Capítulo 10. Las cosas mejoran.

22 de julio, 8:26 am.
Han pasado dos semanas ya en el hospital. Mae, la psicóloga ha estado tratando conmigo todos estos días. Al principio no quería ver a nadie, pero luego me fui calmando y acepté hablar con ella. Me he ido recuperando del golpe en la cabeza. Los médicos me han llevado un control de peso y aunque no había bajado sino dos kilos, los he vuelto a subir ya. Al parecer tenía inicios de bulimia. Y yo lo sabía. Pero no quería darle importancia, y además el caso por el que había estado allí esas semanas no era por ese motivo. Solo que los médicos consideraron necesario intervenir antes de que fuera tarde. Y me había costado comer a las horas que deben de ser, me había costado no comer demasiado para luego eliminarlo del cuerpo rápidamente, pero lo había hecho.
En cuanto a Jane, la han encontrado. Al parecer se había ido a casa de su abuela, que vive en otro lugar cerca de aquí. Jane le había dicho a la abuela que los padres lo sabían, por eso no había llamado. Jane ha venido un par de veces a visitarme, se disculpó conmigo al igual que yo con ella y nos olvidamos del tema de Jack, entre comillas.
Jack también vino una vez a visitarme, me dijo que sentía haber causado todo aquello y no mencionó más lo que pasó el verano pasado, ni este. Así que supongo que somos amigos, no más.
Mis padres estaban preocupados por mí, pero esta mañana se han quedado más tranquilos cuando me dijeron que este mismo día me darían el alta.
Decidí darme una ducha, vestirme y preparar las cosas para irme a casa. Almorcé y me acosté un rato. A las cinco y media me vinieron a avisar de que ya podía salir.
Mi madre se acercó y me dio un abrazo, seguido de mi padre.
Subimos al coche y yo lo primero que hice fue mandarle un mensaje a Jane diciéndole que estaba de vuelta a casa. Me contestó rápidamente y me dijo que estaría en casa a las seis.
Por el camino, mis ojos estaban clavados en la ventana, o mejor dicho, en lo que se veía a través de la ventana. Era una tarde cálida, con algo de viento pero calurosa. Me encantaba vivir en esa zona porque mi casa quedaba cerca de la playa, era una urbanización, con las casas blancas y grandes, separadas por jardines que correspondía uno a cada una de ellas, era tranquilo, no había mucha contaminación y quedaba a pocos minutos de la ciudad. Había una avenida junto a la playa, donde habían puestos de helados, restaurantes y demás. Entonces me paré a pensar: ¿por qué he desperdiciado tanto mi tiempo?

domingo, 21 de julio de 2013

Capítulo 9. Cambio de ''casa''.

14:08 pm.
Mis padres habían oído el golpe.
-¡KATNIIIIIISS!-grita mi madre mientras sube a toda velocidad las escaleras.
Me habían estado llamando varias veces, pero yo no tenía fuerzas para contestar. No estaba inconsciente, aún.
Mis padres llegan a mi habitación y me ven en el suelo, al lado de la cama. No solo me encontraba mal a causa de las pastillas, sino que al caer me había dado un buen golpe en la cabeza.
Mi madre me mira con un miedo delatado en sus ojos, y acto seguido mira al baño. Lo encuentra abierto, con la luz encendida y el bote de pastillas en el suelo con las dos o tres que quedaban.
-Pero qué has hecho. -Dice mi madre casi para sí misma- Katniss.
Lo último que recuerdo fue a mi padre cogiéndome en brazos.
14:36 pm.
Abro los ojos. Una luz intensa me ciega. Estoy tendida en una cama ¿Qué lugar es este?
-Se ha despertado, -escucho decir a alguien- pasad.
-Kat, cielo. -Es mi madre- ¿Pero qué has hecho? - Mamá tenía lágrimas en los ojos.
No contesto. Mi padre me estaba mirando fijamente, no dice ni una palabra, y mi madre tampoco dice nada más porque en seguida llega el médico y les pide que abandonen la habitación unos minutos.
-Hola Katniss, soy el doctor Martin, te has dado un buen golpe ¿eh?
Joder. Estoy en el hospital.
-Bueno, en seguida va a llegar la doctora Mae para hablar contigo.
Mae. Mae es mi psicóloga. Lleva tratando conmigo unos dos meses. No ha habido mejoría aún, así que lo veo una pérdida de tiempo. Supongo que querrá saber qué ha hecho que esté aquí.
El doctor me deja y acto seguido entra ella.
-Hola, Katniss.
-Hola.
-¿Cómo va todo?
-¿Qué te parece a ti? -pregunto malhumorada.
-Bueno, dímelo tú. ¿Qué ha pasado?
Una cosa que me saca de quicio siempre es que por muy mal que le conteste, Mae seguirá siendo igual de paciente conmigo. Es como si no reaccionara.
-Jane ha desaparecido. Es culpa mía.
-¿Por qué es culpa tuya?
-Porque la dejé marchar sola a su casa de madrugada. Estaba enfadada conmigo por un chico.
-Que le haya ocurrido algo no tiene que ver para que sea culpa tuya. Además, ¿crees que esa es la solución? ¿suicidarte?
-No, no es la solución para que Jane vuelva. Pero sí para mí. Para acabar con todo esto de una vez.
-Entiendo. Estás más delgada Katniss, ¿a qué se debe?
Mierda. No he adelgazado tanto, de hecho nadie se ha dado cuenta. Excepto Mae. Mae se da cuenta de todo. Me miró fijamente un rato. Entendí perfectamente lo que quería decir su mirada.
Esta vez, Mae no estaba intentando convencerme de nada. Simplemente me estaba escuchando y anotaba algo en su libreta. Entonces me doy cuenta de lo que pasa.
-Tengo que hablar con tus padres para que firmen los papeles. Hoy mismo ingresas en el hospital.

viernes, 19 de julio de 2013

Capítulo 8. No quiero sufrir más.

Mis ojos me delataron al igual que yo vi en los de ella la desesperación, el odio hacia mí, por haber dejado a Jane sola, por haber permitido que le pasara algo a su hija, y por encima de todo eso, algo que todos compartíamos: el miedo.
Comencé a llorar, ya no en silencio. Mis hombros ahora convulsionaban y mi cuerpo temblaba.
Su madre, en cambio, no delataba nada más. Seguía seria, con los ojos fijos mucho más allá de todo, como si en su interior se estuviera reproduciendo una película, una imagen de su hija. Como si por su mente pasaran miles de cosas que le podrían estar pasando a Jane, o que ya le pudieron pasar.
Subimos al coche rápidamente, arrastrando a su madre, que aún estaba en estado de shock. Nos dirigimos a comisaría. Mientras, les fui explicando todo lo que había pasado anoche, obviamente sin nombrar nada de los besos, ni de la última conversación que tuve con Jane. Simplemente dije que se encontraba mal, y que insistió en que no la acompañara a su casa. Sé que es egoísta por mi parte, no decir que el motivo por el que quiso irse fue por Jack y por mí. Pero, aunque lo contara, nada iba a cambiar. Ella seguiría estando desaparecida.
Llegamos. Estaba nerviosa, ya que yo era la última persona que había estado con ella, y solo yo conozco los hechos.
-Bien. Anoche en la fiesta, ¿ocurrió algo por lo que ella pudo haberse ido? -me preguntó el policía.
-Em...no. Estábamos bailando y vimos a un amigo, entonces comenzamos a hablar y luego dijo que se sentía mal, y que se iba.
-¿Ocurrió algo con ese chico anoche, o con anterioridad?
-Oh, no...Llevábamos un año sin hablar, lo conocimos en esas mismas fiestas el año pasado. No creo que ese sea el motivo por el que ella se fuera. -Mentí.
-¿Y entre ustedes? ¿Pasó algo entre tú y Jane?
-No. Estábamos bien, disfrutando de la fiesta. Solamente me dijo que se encontraba mal. No quiso que la acompañara.
 -Bien, en el caso de que ella estuviera bien, hasta el momento en el que apareció ese chico, solo hay dos posibilidades. O que hubiera ocurrido algo entre ellos dos y ella no te lo ha dicho, o que le ocurriera algo por el camino. Háblame de él. Es necesario que digas la verdad.
-Bueno...se llama Jack. Tiene 17 años, recién cumplidos. En realidad no lo conocemos mucho, sino de siete u ocho noches. Vive cerca de esa playa. No sé nada más de él. -Aunque sabía un par de cosas más, pero no vi necesario mencionarlas.
-Bien. Vamos a contactar con Jack. Y también comenzaremos a investigar sobre su desaparición. Haremos todo lo posible por encontrarla, confíen en nosotros.
-Gracias. -dije a duras penas.
-Por favor, ¡tenéis que encontrar a mi hija!, por favor, por favor...-dice la madre de Jane llorando.
Llegamos a mi casa, después de dejar a la madre de mi mejor amiga en su casa. Subo a mi habitación y me tiro en la cama. Me encuentro mareada, miles de cosas pasan por mi cabeza, toda la culpa es mía. Si no me hubiera quedado con Jack, si le hubiera contado lo del año pasado...no hubiera pasado nada de esto. De repente comienza a faltarme el oxígeno, y me invade una fuerte opresión en el pecho. Una crisis más. Sin embargo, no hago nada por calmarme. Para mis dieciséis recientes años no me merezco toda esta mierda. Voy al baño, cojo las pastillas que me mandó el psicólogo, diciéndome estrictamente que me tome una al día. Abro el bote y me tomo varias, no sabría exactamente cuántas pero sí el por qué del acto. Me miro al espejo un momento, estaba horrible. Pero no importa, ya no. Salgo del baño y me quedo mirando una fotografía de Jane, seguida de una de mis padres, que estaban posadas en mi mesa de noche. Me quedo allí, quieta, esperando a cerrar los ojos una última vez y no volverlos a abrir, jamás.


jueves, 18 de julio de 2013

Capítulo 7. ''Jane...''

Las 04:12 am.
Mis padres están durmiendo, así que voy a mi habitación tratando de no hacer ruido.
Me tiro en la cama y cierro los ojos. Jack me quiere. Y yo a él, creo. Y Jane...Jane también.
''Es solo un chico'' pienso. ''Habrán muchos más, habrán más oportunidades''. ''No merece la pena perder a mi mejor amiga por un chico ''. Pero Jack no era solo un chico . ''No, no, Katniss, olvídate de él. Piensa en Jane''
Me levanto de la cama y decido mandarle un mensaje diciéndole que quiero verla, y que lo siento. Acto seguido saco mi pijama y voy al baño a darme una ducha.
Cuando termino me dirijo de nuevo a mi habitación, y compruebo si Jane me ha contestado. Nada.
''Estará durmiendo''. Y al pensarlo, me doy cuenta de que yo también estoy cansada, estoy derrotada en realidad, pero me pareció más importante preocuparme por Jane. Ahora que había caído que son las cuatro de la madrugada, afirmo con seguridad  que está durmiendo. Entonces, me voy a la cama yo también. ''Vaya cumpleaños. Felices dieciséis, Katniss''.
Las 12:36 pm.
Abro los ojos. Lo primero que hago es encender el móvil. Tengo un mensaje, ''oh Jane, menos mal''. Me dispongo a abrir el mensaje pero entonces me doy cuenta de que ese mensaje no es de Jane. Es de la madre:
''Hola Kat, supongo que a Jane se le ha descargado el móvil, deberíais de haberme avisado que ella se iba a quedar en tu casa a dormir...bueno, cuando os levantéis dile a mi hija que me llame, gracias''.
Mi corazón se acelera. Oh Dios mío. ''Jane, Jane...'' es lo único que suena en mi cabeza. Salgo de mi cama rápidamente y me visto. Bajo las escaleras de mi casa rápidamente, no me doy cuenta de que mis padres están en la sala, o tal vez sí, pero no tengo tiempo para hablar con ellos ahora. ''No sé a dónde voy pero tengo que hacer algo''. Sin embargo mi madre me corta el paso rápidamente, me ve pálida y con los ojos llenos de lágrimas.
-Cariño, cariño ¿qué pasa? -pregunta mi madre asustada también- cálmate, Katniss cielo tienes que calmarte.
-¡No tengo tiempo para calmarme joder! ¡Jane ha desaparecido! Su madre pensaba que dormiría esta noche aquí pero ella se fue a su casa antes que yo anoche y...
-¡Para Kat! Tenemos que llamar a la madre. E ir a comisaría. Cálmate. Por el camino nos lo cuentas todo.
Mi padre coge el coche y nos dirigimos a casa de Jane. Sigo pálida, y me siento extremadamente culpable. ''¿Qué le digo yo ahora a la madre?'' ''¿Dónde está Jane?''
Cuando llegamos la madre nos recibió con una sonrisa, que pronto se esfumó de su cara al comprobar que Jane no estaba allí, con nosotros.
Su madre me mira y ve en mí un rostro cansado, asustado y pálido aún. Pero no es eso lo que le hizo pensar que su hija estaba en peligro, sino la mirada de mis ojos. Ellos fueron quienes le desvelaron todo sin necesidad de una sola palabra.
-Dónde...¿dónde está mi hija?

miércoles, 17 de julio de 2013

Capítulo 6. Me dejo llevar y...

Mi cabeza está hecha un lío. No sé qué debo hacer; por un lado, estaba Jack. Sus ojos verdes intensos me decían que me quería, que me quería de verdad. Pero apenas lo conozco, llevamos un año sin hablar y no sé si es suficiente para poder cargarme mi amistad con Jane. Jane, ella está por el otro lado. Solo ella ha estado a mi lado en mis momentos difíciles, y en los momentos buenos también. Es la única persona que tengo. Y no voy a perderla por un chico.
Sí. Lo tenía claro ya.
-Jack, yo...Es que apenas nos conocemos. El año pasado nos besamos, sí. Pero es que Jane...
-Oh. Ya entiendo.
Los siguientes minutos pasaron lentamente, muy lentamente. Hay un silencio incómodo, aunque detrás de todo esto aún podía escuchar la música, las risas, la fiesta en donde deberíamos de estar ahora mismo todos.
Entonces, Jack se decide a hablar y me dice:
-Pero Katniss, ella es tu mejor amiga. De lo que pasó ya ha pasado un año y ahora que te tengo aquí, y que sé que tú sientes algo por mí, -me miró intensamente- no puedo dejarte ir. Ella debería de entenderlo y alegrarse. Por ti.
''No puedo dejarte ir''. Esas palabras me hacen estremecer. Me siento feliz, por escucharlo. Pero a la vez no quiero hacer daño a Jane.
-Pensaba que podía olvidarte. De verdad que lo pensaba. Solo fue un beso...-de repente callé. No, no había sido solo un beso. Antes de eso hubieron sonrisas, bailes juntos, paseos a lo largo de la playa durante las noches en las que Jane estuvo mala en la casa, escapadas durante la madrugada cuando ya debería de estar en casa. No fue un simple beso el último día de verano.-  Jack. Te quiero. Pero no puedo hacerle esto a Jane.
Jack me sigue mirando. Me atrae tanto...joder, tengo que dejar de mirarle si quiero marcharme ya.
-Me voy Jack, me alegro de haberte visto.
-Espera. Te acompaño a tu casa.
-Está bien.
En vez de coger el tranvía, vamos caminando. Se produce de nuevo un silencio incómodo, pero de nuevo Jack volvió a romperlo.
-Y bueno...¿me vas a contar ahora qué es de tu vida, o me vas a volver a decir que es la misma de siempre?
-Pues, la verdad es que no me ha ido muy bien. He ido perdiendo a gente, no suelo salir mucho, excepto para ir al colegio o a casa de Jane, y para hacer deporte.
No quise contarle nada más. Nada de psicólogos, nada de la medicación, ni de mis crisis de ansiedad. No le dije que estuve ingresada tiempo atrás y que mis padres están preocupados por mí. Ni que me tienen que vigilar porque puedo cometer estupideces de las que luego me arrepentiré.
-Pues Kat, que sepas que a partir de ahora me tienes a mí, para todo, para siempre.
''Para siempre''. Le dirijo una sonrisa de agradecimiento que él me corresponde. Llegamos a mi casa.
-Gracias por acompañarme hasta aquí Jack, de verdad.
-Gracias a ti, por dejar que te acompañe.
Entonces, nos miramos a los ojos, de nuevo. Ese chico me atrae como nunca me ha atraído ningún otro. No sé exactamente qué es lo que más me atrae, si sus ojos, su pelo, su cuerpo, o su forma de ser. Tal vez me atraiga todo. No sé si me acerqué yo o se acercó él. Pero la verdad es que me da igual, solo sé que cuando me di cuenta estaba envuelta en sus brazos, besándole apasionadamente.

lunes, 15 de julio de 2013

Capítulo 5. ¿Cómo me debo sentir?

-Oh, bueno...yo también te he echado de menos, Jack. -Le digo ruborizada y sorprendida. Mierda, Jane.
-Chicos, voy a...ahora vengo. -Dice Jane.
-Te acompaño. -Le digo- Ahora venimos Jack, me alegro de volver a verte.
Salimos de todo el barullo de gente que lo estaba pasando bien, bailando, riendo...Joder. Por una noche que estaba pasándomelo  bien con mi mejor amiga, y nos encontramos a Jack y lo estropea todo. ¿Por qué tuvo que decirme eso delante de ella? Claro que él no sabe que Jane está colada por él pero...
-Jane...Jane yo pensaba decírtelo.
-Sí, claro, ¿cuándo Kat? Ha pasado un año. ¡Un año joder! Te dije antes que quería verle, ¡sabías que el chico me gustaba! Y ahora que lo vemos, ¡me entero de que el verano pasado te enrollaste con él!
-Jane, no nos enrollamos...fue solo un beso. No te lo dije, porque no quería que te sintieras mal. Jane por favor...
-Me voy. Pásalo bien con Jack. -Se da la vuelta y comienza a caminar.
-¡Jane no me hagas esto! Vamos, quédate. Tú y yo...me lo dijiste.
-No Katniss, las cosas no son así. Te propongo salir, te digo que lo vamos a pasar bien, juntas. Y ahora llega él y ¿qué? ¿Me vas a dejar tirada por pasar un rato con él? ¿Vas a besarle delante de mis narices? Quédate tú. Haz lo que quieras.
La vuelvo a llamar, pero no me hace caso. La veo alejarse de la playa, sola. ¿Por qué todo me pasa a mí? De todas formas, la actitud de Jane esta noche no es la correcta. Ella tiene encima a todos lo chicos que ella quiere. ¿A quién tengo yo? No debería de haberse enfadado, al fin y al cabo no se lo conté porque sabía que le iba a doler.
De repente noto que me tocan por la cintura y me asusto. Me doy la vuelta. Oh, es Jack.
-¿Qué pasa Kat, y Jane?
-Em...se sentía mal, se fue a casa. Le dije que si quería la acompañaba pero me dijo que no...
-Está bien, se mejorará. ¿Te vas a quedar, no?
-No...creo que lo mejor es que me vaya a casa, solo estaba con ella y...-me cortó.
-Quédate conmigo.
-Pero tú estás con tus amigos...
-Ahora no. -Me dirigió una sonrisa. Joder, su sonrisa. Es preciosa, como él.
-Está bien, me quedaré.
Nos dirigimos de nuevo a la fiesta, pero pasamos de largo y seguimos recorriendo la playa los dos, solos.
-Y bueno, ¿qué es de tu vida? -Me pregunta Jack.
-Pues, la misma del verano pasado, supongo. ¿Y de la tuya?
-Pues...la misma del verano pasado. Supongo. -Me mira y se ríe.
Me contagia a mí la risa también. Me pongo nerviosa, ¿cómo no? Él es perfecto y yo...no.
-El verano pasado estuvo bien. Pero, creo que me faltó tiempo. -Me dice Jack.
-¿Tiempo para qué? -Le pregunto, nerviosa.
-Para estar contigo, Katniss.
De repente, le miro. Él me está mirando también, con sus ojos verdes intensos, de repente me miraba de manera seria, su sonrisa se había esfumado. Y yo me puse seria también, al darme cuenta de que en mi estómago se revolvía. No era una sensación bonita, como mariposas en el estómago. Era una sensación de nervios, de cuando estás emocionada pero a la vez lo pasas mal, era esa sensación de dolor al pensar en Jane pero de felicidad al pensar en mí, en él. Entonces supe que esa sensación se llamaba amor.

domingo, 14 de julio de 2013

Capítulo 4. Algo que no me esperaba.

Son las once menos cuarto casi, recuerdo que el año pasado la inauguración de las fiestas comenzó a las once. Pero de casa de Jane a la playa se tarda algo menos de diez minutos, así que vamos bien de tiempo.
Jane decidió ponerse un vestido blanco de palabra de honor que se abría en torno a la cadera, y unos tacones negros. Su vestido es algo más corto que el mío y lleva la espalda descubierta. Su pelo castaño le cae por los hombros, la verdad es que está guapísima también.
Caminamos hacia la playa, y vemos que hay muchos más jóvenes que se dirigen allí.
Al llegar, ya hay gente hablando y riendo, hay mucha más gente que el año pasado.
Son las once y comienza la fiesta, hay un pequeño escenario y música, a los que van llegando se les va colocando un collar hawaiano y se les ofrece bebidas. Jane me mira y me sonríe, y pronto está ella también bailando.
Cierro los ojos, y pienso. Estoy allí, en la playa, con mi amiga Jane. Es una fiesta y todo el mundo se divierte. ¿Por qué yo no? Tengo que disfrutar, esta vez será diferente.
Me decido a bailar y Jane ríe aún más, esta vez conmigo. Lo estamos pasando increíblemente bien.
Media hora más tarde, nos acercamos a una de las mesas donde se encuentran las bebidas, y veo a un chico que me suena de haberlo visto en alguna ocasión. Oh mierda.
-Jane, ¿ese es Jack?
-¿Jack? Él tenía el pelo corto y...¡Oh madre mía, es Jack!
Ahí estaba él, con su grupo de amigos, sonriendo, tan tranquilo como lo recordaba. Se había dejado el pelo largo, ahora llevaba la melena algo más abajo de sus hombros. Había cambiado. Su cara estaba más marcada, había crecido algo más y estaba un poco más moreno. Pero seguía igual de atractivo, incluso me arriesgo a decir que ahora está mejor.
Nos miró. Y se quedó mirándonos un rato. Entonces, pareció recordarnos y nos sonrió, aún más de lo que ya estaba sonriendo.
-Kat, ¡se está acercando!
Jane está emocionadísima, y mi corazón late con fuerza.
-Ey, ¡cuánto tiempo! -Nos dice Jack.
-Hola Jack -Dice Jane, entusiasmada. No lo duda ni un momento y le abraza, con ganas.
-Hola- Le digo yo, y me limito a darle dos besos en el cachete.
-Jane, Katniss. No habéis cambiado mucho, seguís igual de guapas las dos.
Jack nos sonríe y nosotras a él también. Pero entonces, él se vuelve hacia mí y me mira, durante un rato. Yo me siento incómoda y Jane no sabe lo que ocurre, hasta que él me dice:
-Guau. Estás increíble hoy. Igual que lo estabas la noche en la que te besé. Te he echado de menos, Katniss.

Capítulo 3. Algo de diversión.

-Vamos a jugar a la play un rato Kat, hace tiempo que no lo hacemos.
-Sí, genial. -Parece que me animo un poco.
Nos ponemos a jugar a la play, mientras comemos palomitas y nos reímos. Sobre las ocho, estamos ya cansadas de jugar y lo dejamos.
-¡Ey! -Me pregunta Jane- ¿Cuándo empezaron las fiestas de la playa el año pasado?
-Creo que el...catorce.
-¡Empiezan hoy, Kat tenemos que ir, por favor!
-Jane, sabes lo nerviosa que me pongo y...
-Lo sé, lo sé. Pero voy a estar a tu lado, como el año pasado. Vamos, te viene bien conocer gente, hablar un poco con ellos y disfrutar. Además...puede que esté Jack. Por favor.
-Está bien, está bien. Acompáñame a casa, necesito coger ropa para salir.
Salimos a fuera y vamos a coger el tranvía, para llegar más rápido a casa. El tranvía está lleno de gente, y al entrar casi me tropiezo con un chico que iba a salir, de no haber sido por que él me agarró, hubiera perdido el equilibrio.
Le dirigí una mirada de disculpa a la que él respondió con un gesto de negación y una sonrisa. Después, se marchó.
-Guau, Kat, ¿apenas has salido de casa y ya estás ligando? -Me dijo Jane con una sonrisa.
-Me tropecé, qué vergüenza.
-Era guapísimo, ¿verdad?
-Sí. -Le dije mientras me sonrojaba.
Nos echamos a reír las dos.
Diez minutos más tarde, nos bajamos del tranvía en la parada más cercana a mi casa, y nos dirigimos hacia allí para ir a buscar mi ropa.
-Hola mamá, hola papá. He venido a buscar ropa para salir, como me dijisteis que podía...
-Hola hija, por supuesto, sal y diviértete. ¡Hola Jane, cuánto tiempo! -Le dijo mamá.
Después de saludarle, subimos a la habitación. Me duché y me cambié. No sabía qué vestido ponerme, y después de un rato me decanté por uno sencillo. Era de un verde pistacho, que resaltaba con mi pelo largo rubio. El vestido se ceñía al cuerpo, era de asillas y terminaba justo por encima de las rodillas. De zapatos elegí unos de tacón de cuña negros, veraniegos y sencillos también para poder pasear por la playa. Cogí una pulsera y unos pendientes, y el maquillaje necesario.  Lo metí todo en una bolsa y me lo llevé a la casa de Jane.
Una vez allí, ella se duchó mientras yo me vestía. Decidí ponerme una fina capa de colorete, para darme algo de color a la cara,  una suave capa de sombra de ojos dorada y un pintalabios rosa no muy chillón. Me peiné el pelo, sin necesidad de pasarme la plancha porque es demasiado liso. Cuando Jane salió, se quedó sorprendida.
-Guau Kat, estás preciosa.
Le sonreí y tuve una buena sensación, de que esta noche lo iba a pasar realmente bien.

Capítulo 2. Noticias no muy buenas.

-Katniss, me alegro tanto de verte, hacía mil que no nos veíamos.
-Sí, es verdad. Y bueno, ¿qué es eso que tenías que contarme?
-Vamos a subir a mi habitación, arriba te explico mejor.
Vamos a subir las escaleras, y al pasar por la cocina me encuentro a la madre de Jane, la saludo y subimos.
-Bueno Kat, antes de hablarte de mí y de mis historias, cuéntame, ¿qué tal te ha ido hoy?
-Mal. Hoy no ha ido a clase Aime, con lo cual he tenido que pasar la mañana sola, como siempre.
-¿Y tus compañeros, se han acordado?
-Se los ha recordado el calendario de tuenti. Llevo una semana de mierda. Jane, casi no nos vemos, y sin ti yo no hago nada. Siempre estoy metida en mi casa. Leyendo, o en el ordenador...me aburro tanto en casa, empiezo a pensar que todo esto es culpa mía.
-No es culpa tuya Kat. Dime, ¿cómo te va en el psicólogo? ¿Te está ayudando?
-No. Él lo único que hace es sacarme las palabras para que yo termine llorando. Joder. ¿Por qué soy tan vergonzosa? ¿Por qué soy tan insegura siempre Jane? No salir me afecta a la cabeza, no sé lo que es salir con amigos por ahí, ni lo que es divertirme. No me gusta comer delante de la gente, ni hablar por miedo a que no piensen como yo. Al caminar por la calle siento que todos me miran mal y que se burlan de mí por cómo visto, o por mi cara, no sé. Si salgo a una fiesta no bailo, ¡lo veo ridículo! Y la ridícula soy yo. -En este momento rompo a llorar.
-Katniss. Katniss escúchame. No es tu culpa ser tímida, la inseguridad es algo en lo que el médico está trabajando, sé que apenas salimos pero ahora que empieza el verano prometo vernos más. La vergüenza se te irá pasando, sé que en 16 años no se te ha ido pero ahora estás en buenas manos. Todo esto es motivo de tu inseguridad, y en cuanto lo vayas superando, todo esta mierda desaparecerá. Y si no, yo voy a estar a tu lado. Siempre.
-Está bien, perdona. Cuéntame ya lo que querías decirme.
-Bueno...¿te acuerdas de Jack? El chico que conocí el verano pasado, cuando hubo aquella fiesta en la playa.
-Oh, sí, me acuerdo.
Jack era un chico de dieciséis años guapísimo, de piel clara, pelo rubio y liso y unos ojos verdes preciosos. Era algo más alto que yo, pero tampoco mucho, y musculoso. Además era simpático. ¿Cómo sería ahora, que tiene un año más? Recordé que hubo otras ocasiones en la que lo vimos, puesto que en esa playa se hacían varias fiestas durante el verano, y en la última, Jack me había besado. Yo no se lo había dicho a Jane porque en ese momento ella estaba pillada por él. ¿Y quién no?
-Pues quiero ir este verano a las fiestas, en la playa, como el año pasado Kat, tú y yo, y si me lo encuentro no pienso dejar pasar la oportunidad con él de nuevo. Además así saldremos y nos divertiremos un rato, ¿qué te parece?
-Am, sí, genial -Tengo miedo, no sé si cuando lo vea sentiré de nuevo algo por él. No quiero, y menos sabiendo que Jane quiere algo con él. Ya son casi las cinco y el día solo ha empeorado.

Capítulo 1. Dieciséis años, Katniss.

05 de julio. Mamá golpea suavemente la puerta de mi habitación.
-Katniss, cariño, despierta. Es tu cumpleaños.
Estoy cansada, y no tengo ganas de levantarme y menos un día como el de hoy, pero finalmente lo hago.
-Buenos días mamá.
-Buenos días cielo, felicidades.
Mamá me deja sobre la cama mi desayuno favorito, tostadas de mermelada y mantequilla, y me dice que me vista y salga luego de la habitación.
Cuando sale, comienzo a desayunar. Entonces, mi móvil suena. Es un mensaje de mi mejor amiga, Jane, felicitándome. Realmente no sé si es una mejor amiga, pero sin duda es demasiado importante para mí. Le doy las gracias y termino de desayunar. Me doy una ducha y me visto.
Decido salir por fin de la habitación, media hora más tarde y me encuentro en la sala a mi padre, que también me felicita.
-Y bueno Kat, ¿qué piensas hacer hoy? -Me pregunta mi padre.
-Después del instituto me voy a casa de Jane, y saldremos un rato. De todas formas, llegaré pronto a casa.
-No tengas prisa, es viernes y además tu cumpleaños. Diviértete.
-Está bien, me voy ya para no llegar tarde, hasta luego.
Me despido de mis padres y voy al instituto. En la entrada mis compañeros me felicitan también. Realmente en clase no tengo lo que se dice amigos, sino como bien he dicho, compañeros, a excepción de una chica llamada Amie. Aunque con ella me llevo bastante bien, fuera del colegio no nos vemos mucho, sino cuando a ella le parece, con lo cual no puedo depender mucho de ella. Amie hoy no ha venido a clase. Joder, es mi cumpleaños y tendré que pasar el día sola. Terminan las clases y salgo, ya malhumorada y entristecida por tener que aguantar las horas de clase y el recreo sola. 
Voy a casa de Jane, y durante el trayecto siento que la gente que pasa por mi lado me mira, y a veces que se ríe. Soy bastante vergonzosa e insegura de mí misma, la psicóloga dice que nadie se ríe de mí, pero yo creo que todo el mundo lo hace.
Llego a casa de mi mejor amiga por fin, y esta me recibe con un gran abrazo y una felicitación, de nuevo.
-Hola Katniss, pasa, tengo muchas cosas que contarte.